martes, 17 de abril de 2012

Siempre es mejor conocerlos.


 
Sí, siempre es mejor conocerlos porque cuando leemos o escribimos una historia, lo lógico es que pongamos cara a nuestros protagonistas. Normalmente, cada persona tiene una preferencia y se han abierto grandes debates sobre si los personajes masculinos se prefieren rubios o morenos; la mayoría solemos imaginarlos sin barba ni bigote, y altos, bastante altos por aquello de lo cómodo que es alzar la cara para mirar a los ojos…
Soñar es fácil y una novela nos ofrece esa ventaja; luego cada uno sigue su vida  y en paz. Pero para mí es muy importante visualizar a los protagonistas desde el principio de la historia. Hasta los secundarios tienen un rostro conocido porque estamos de acuerdo que es mucho más fácil recordar y describir un actor famoso que, por ejemplo, a mi vecino el del cuarto. Además, podría denunciarme por sacarle fotos para el booktrailer, jajaja.
Ya faltan muy pocos días para que  “Niebla en el pasado” esté en las librerías y por eso, he decidido poner un pequeño avance.
Puedo deciros que desde un principio imaginé a Nicole Gilbert, caracterizada por la actriz  Milla Jovovich. Busqué un rostro que inspirara determinación y ternura; a mi entender, dos cualidades bastante opuestas y que me daba la oportunidad de crear una personalidad atractiva.  Necesitaba una mujer de ojos verdes y con aspecto de niña pero que al mirarla a los ojos pudieramos ver un arrojo muy grande. Y cuya sonrisa fuera capaz de cautivar a la más férrea de las voluntades.  


3 comentarios:

menchu dijo...

¡Madre mía! Esa Nicole misteriosa y con mucho arrojo.

Yolanda Quiralte dijo...

Yo quiero verle a él...

Mar Carrión dijo...

POniendo la miel en los labios al personal, eh??? Muy buena introducción, ahora como dice Yoli, queremos verle a él! jajaja